

Método y lenguaje
La construcción del color surge mediante veladuras pacienciosas. Cada pincelada busca registrar estados anímicos profundos mediante el contraste entre la solidez del óleo y la fluidez etérea de la acuarela.
El proceso ritual en el taller exige lentitud: superponer capas cromáticas permite fijar la densidad de la luz y traducir la serenidad o la fluctuación de una misma jornada.
Refugio de introspección
El silencio del taller permite que el lienzo absorba la emoción sutil del instante.


— Necochea, Argentina
Rincón de trabajo con paletas de madera cargadas de pigmentos, pinceles gastados por el uso y la luz natural difusa del litoral.


